La gamuza con tonos intensos o vibrantes contiene una mayor carga de tinta superficial, lo que exige una limpieza más cuidadosa para evitar desteñidos o manchas permanentes.
- Usa un cepillo seco y limpio para eliminar tierra, polvo o suciedad superficial. Este paso evita que la suciedad se mezcle con los productos y penetre en el material.
- No uses shampoo ni agua directamente, ya que la humedad puede arrastrar el tinte del material. Esto puede provocar manchas, parches disparejos o desteñidos.
- Utiliza únicamente nuestro borrador de gamuza para remover manchas secas o suciedad superficial. Hazlo con movimientos suaves, y aplica mayor presión solo en zonas puntuales con suciedad persistente.
- Una vez limpia, pasa nuevamente el cepillo seco para levantar las fibras y recuperar el acabado aterciopelado original de la gamuza.
- Finaliza aplicando de manera uniforme nuestro activador de color para gamuza, que ayuda a revitalizar el color original y puede levantar uno o dos tonos. Este efecto no es permanente: es una película de aceite que se va perdiendo con el uso, por lo que se recomienda reaplicar cuando notes que el color se ha apagado.
Importante: Si la gamuza ya está desteñida, solo podrá volver a lucir como nueva mediante un nuevo proceso de teñido.
¿Qué hacer si la gamuza está muy sucia o manchada? (casos extremos)
Si la zapatilla presenta manchas líquidas absorbidas o suciedad profunda que el borrador no puede eliminar, puedes optar por lavarla con shampoo concentrado. Este método es efectivo, pero puede provocar pérdida de color, especialmente en gamuzas de tonos vibrantes o con mucha tinta superficial.
Recomendaciones clave para este procedimiento:
Cuando se realiza con precaución, este método puede dejar la zapatilla completamente limpia. Aunque existe la posibilidad de pérdida de color, siempre vale la pena intentar la limpieza, especialmente si comprendes los pros y contras del proceso. Lo importante es hacerlo con responsabilidad y cuidado, sabiendo que estás trabajando con un material delicado.